miércoles, 29 de abril de 2009

Cansancio

No esperen mucho de mi en este minuto, ya que mi estado de ánimo no es óptimo, sin embargo intentaré escribir unas lineas ya que de cierta forma ello me relaja.
Verdaderamente esta semana sido de locos. Los largos días de clases están empezando a pasar la cuenta, y son múltiples veces en que los ojos comienzan a pesarme más de lo que puedo sostener, y se vuelve un esfuerzo de gran magnitud el intentar seguir el hilo del profesor, mientras prolonga su monótono discurso.
Ello combinado con las pruebas, trabajos y otros que se seguirán en las próximas semanas no me crea altas expectativas sobre mi estado de salud mental de aquí a por lo menos un mes más.
Todo esto sumado a que la televisión me dice que de un día para otro puedo resultar contagiado por la pulmonía del jabalí o algo por el estilo, no hace mis días más placenteros.
Por ello les pido que me soporten, me entiendan, y si les queda la voluntad en su corazón, tírenme un chiste o algo, para que me ría un poco y salga de este letargo, porque como voy, uno de estos días al hacer mi diario análisis matutino de costo-beneficio respecto de si me levanto o no de la cama para ir a la universidad, voy a preferir seguir durmiendo

viernes, 17 de abril de 2009

El Dilema del Provinciano



Viña del Mar es mi ciudad. Conozco gran parte de sus rincones, y acá me siento como en casa. Quizá por eso hace cuatro años decidí quedarme acá a seguir mis estudios superiores, y no irme a Santiago como muchos lo hacen, y verdaderamente hoy me siento feliz de haber tomado esa decisión.
Supongo que es el mar el que crea parte de la mística que tiene esta ciudad para los capitalinos, y verdaderamente no creo que alguien que viva acá pueda negarlo, el mar tiene un efecto sobre todos nosotros, y nos produce un estado anímico de relajo que no puede alcanzarse allá. El tener la posibilidad de levantarse todas las mañanas y tomar desayuno mirando a ese campo azúl es algo que contiene una perfección que en este minuto encuentro dificil de definir.
Por eso cuando pienso en el futuro, me pesa dentro la idea de tener que dejar todo esto atrás. Yo creo que es algo común que tenemos todos los que fuimos criados en provincia, que nuestros padres nos han dicho toda la vida; "Hijo, no te acostumbres a la vida de las pequeñas ciudades, ya que las oportunidades de trabajo están todas en Santiago; si quieres tener una buena vida, allá tienes que ir".
Muchos no encuentran un problema en esta idea, y se sienten atraídos por la vida de la gran ciudad, sin embargo ese no es mi caso. Encuentro que es algo irremplazable el tener la posibilidad de vivir en una ciudad como la mía, ya que aquí se respiran distintos aires, y no me refiero solo a la contaminación. Acá la gente es más relajada, se vive el minuto. Acá se camina lento, cada paso es una nueva experiencia, y cada minuto de descanzo es uno ganado, no uno perdido.
Cuando voy a Santiago en cambio, percibo una realidad distinta, y es que la gente siempre está apurada en llegar de un lugar a otro, siempre están moviendose entre un punto A y un punto B, el cuerpo y la mente no descanzan, sino que siguen en constante movimiento, y la rutina te termina envolviendo en sus suaves brazos, en los cuales caes en un sopor del cual no despiertas.
Puede que esté errado, y que Santiago no sea así. Hay que considerar que nunca he vivido allá, sin embargo al mirar el mar, no puedo dejar de pensar que sin su compañía, las cosas no pueden ser iguales.

Obertura

He llegado a la conclusión de que toda persona debiese tener una forma de exteriorizar los pensamientos e ideas que constantemente se cruzan por nuestras cabezas. Considero que escribir es una buena forma de hacer esto, dentro de las distintas maneras que existen, y es por ello que me he decidido por abrir esta página.
No pretendo que sea un espacio de grandes reflexiones filosóficas, y probablemente tampoco nacerán acá nuevos planteamientos políticos, como en algunos otros espacios se persigue. Este espacio es simplemente mi forma de sacar de mi cabeza ideas surgidas de situaciones que me toca vivir en el día a día, cosa de poder aprender de estas.